El pasado miércoles, Natalia Lacunza tuvo una cita con unos pocos privilegiados que consiguieron hacerse con las entradas que se repartían desde Los 40 Principales. El Teatro Eslava fue el escenario para disfrutar de Natalia Lacunza. Antes de comenzar, le hicieron una pequeña entrevista y la artista definió su próximo álbum como “una carta de cariño hacia mí misma”. Además, volvieron a recordar que su primer disco sale el día 10 de junio y que se llamará Tiene que ser para mí.
Hechas las presentaciones comenzaba el show con mucho ritmo gracias a Nuestro nombre haciendo que el público se viniera arriba para así continuar con temas de su primer EP Otras alas (2019): Gata negra y Olivia. Dos canciones muy diferentes, pero que marcaron un punto de inicio en la carrera de Natalia.
La banda suena genial en directo y así lo demuestran tema tras tema. En el inicio, Natalia anunció que íbamos a poder disfrutar por primera vez en directo de algunos temas del nuevo disco. El primero de ellos fue El círculo y Mi sitio que no suenan nada mal. Aunque, si tuviera que elegir optaría por el segundo porque su composición tanto de letra como de música me parecieron espectaculares.
Dile y A otro lado son dos temas de su “ep2” con los que quiso deleitar al público. La cantante estaba muy emocionada al ver como sus fans no dejaron de cantar ni un minuto. Todo lamento y Muchas cosas fueron las canciones que marcaron el punto más marchoso de la tarde seguido de Cuestión de suerte. Este puso el punto final más gamberro y divertido a este pequeño encuentro tanto encima como debajo del escenario en donde el público se dejó la voz y la fuerza bailando.
Texto: María Tobajas