El amor está en el aire o, mejor dicho, en una pantalla. El confinamiento ha hecho que ahora tengamos que demostrar nuestro amor de otra manera. Una manera distante y alejada de nuestros seres queridos.
En tiempos de cuarentena hemos aprendido a vivir el amor de una manera muy distinta. Ahora son Zoom, Skype o Whatsapp las nuevas cartas de amor que inundan nuestro entorno. Llenas de declaraciones, confesiones y carcajadas, nos hemos sumergido en una nueva era de amor digital.
Y aunque a veces cueste y nos pueda resultar difícil ¿quién dice que este confinamiento ha acabado con las historias de amor?
Jeremy Cohen, un fotógrafo de Nueva York, salía cada mañana al balcón de su edificio para observar cómo estaban pasando sus vecinos la cuarentena. Hasta que un día, en una terraza cercana, vio a una chica. «Hace unos días me fijé en una chica de la calle de enfrente que bailaba en su azotea. Me sentí muy atraído por su energía. Salí al balcón, le agité la mano y ella me devolvió el saludo», explicó Jeremy.
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Y así, sin darse cuenta, comenzó una de las historias de amor más bonitas de la cuarentena. A los pocos días, Jeremy decidió enviarle un dron con su número de teléfono. Ella entonces le escribió y empezaron a hablar.
«El confinamiento ha hecho que ahora tengamos que demostrar nuestro amor de otra manera. Una manera distante y alejada de nuestros seres queridos»
Concertaron una cita para verse a través de una videollamada y poder disfrutar de una cena para poder conocerse más. «Ella estaba en su azotea y yo en mi balcón con una escena similar: una mesa pequeña, vino y comida. Durante la cita estábamos conectados en una videollamada en Facetime y podíamos vernos y saludarnos el uno al otro», explicó el fotógrafo.
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Para la segunda cita Jeremy quiso dar un paso más y conocerla personalmente. Por lo que, sin saltarse el confinamiento, se metió en una burbuja de plástico para poder bajar a la calle y hablar con ella.
«Normalmente no tomo estos riesgos, pero estar encerrado en una caja me inspiró, me puso creativo y me hizo conectar con alguien más» confesaba el joven.
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Y este es tan solo uno de los ejemplos de que el amor no tiene límites. Porque si una persona te quiere de verdad hace cualquier cosa para demostrarlo y más, en tiempos de cuarentena.