El teatro está vivo, y por eso es una de las artes más mágicas (y también más difíciles de entender). Esta noche repetimos en el Teatro Lara. Vamos a ver ‘Jódete y crece’.
Presto mucha atención. “Admitamos de una vez por todas que crecer no es lo que nos habían prometido. No hay trabajo fijo, las parejas no son estables y si me apuras, tampoco tu sexualidad”.
Noto cierta preocupación en la sala. La mayoría traga saliva. Crecer no es lo que nos contaron.
Admitamos de una vez por todas que crecer no es lo que nos habían prometido. No hay trabajo fijo, las parejas no son estables y si me apuras, tampoco tu sexualidad
‘Jódete y crece’ es una tragicomedia teatral con un interesante concepto acerca de la realidad en la que vivimos. Mientras la mayoría de shows se preocupa por evadirnos del mundo real, esta obra se encarga de adentrarnos en ella, de hacernos reflexionar sobre la manera que tenemos de vivir, de sentir, y sí, de crecer.
Javier es un dramaturgo exitoso que vuelve a casa tras estrenar su última obra, aunque no lo hace solo. Uno de sus nuevos actores lo acompaña. Sus intenciones son egoístas y nada ingenuas. No obstante, en medio de aquel encuentro torpe (y un tanto cómico) aparece en escena una de las mejores amigas de Javier, Emma. Esta tampoco llega por casualidad. Todos tienen intereses, unos más marcados, otros más confusos; pero nadie dice ni hace nada de manera inocente.
Todos tienen intereses, unos más marcados, otros más confusos; pero nadie dice ni hace nada de manera inocente
Lo que me hace pensar detenidamente sobre los miedos, las expectativas y los objetivos que nos marcamos las nuevas generaciones (en la que me incluyo, por supuesto). ¿Los cumplimos? ¿Son realistas? ¿Posibles? Suelen decir que ‘cuanto más altas son tus metas, más posibilidades tienes de quedarte cerca’, pero lo que nadie nos ha dicho es que las distancias, al igual que el resto de cosas que componen nuestra sociedad, son subjetivas.
‘Jódete y crece’ también nos muestra escenas de desfase, momentos de nuestra vida cotidiana en los que mostramos nuestra vulnerabilidad y mayor exposición: noches de alcohol y desenfreno (aunque sin mañanas de Ibuprofeno).
Suelen decir que ‘cuanto más altas son tus metas, más posibilidades tienes de quedarte cerca’, pero lo que nadie nos ha dicho es que las distancias, al igual que el resto de cosas que componen nuestra sociedad, son subjetivas
El guion es inteligente, las actuaciones brillantes y el humor y la ironía se fusionan en una armonía que hace reír al espectador. No son chistes fáciles que tiran de clichés. Por eso es maravilloso.
La música es una de las piezas clave de esta obra. Va acorde con ella, nos emociona y nos ayuda a adentrarnos en la historia de forma sutil (pero profunda). Nos sentimos identificados. Quizás por ese miedo a experimentar, madurar o perdernos parte de la vida que habíamos soñado tener de pequeños. “Deberíamos denunciarlos sabéis. A todos, a los que nos han dicho que esto iba a mejorar, que ser adulto era algo divertido. Esto no es lo que me esperaba. De mí ni de nadie. Él único que ha cumplido con mis expectativas es mi padre, también porque no deseé nunca nada de él. Crecer, hay que crecer, decía.”
Deberíamos denunciarlos sabéis. A todos, a los que nos han dicho que esto iba a mejorar, que ser adulto era algo divertido. Esto no es lo que me esperaba. De mí ni de nadie.
Dicen que, en una obra de teatro, lo más importante es hacer sentir. Da igual qué o de qué forma. Y lo que está claro es que ‘Jódete y crece’ es una historia que recordaremos a pesar de que el telón haya caído por última vez.
Ficha técnica
Autor: Juan Pablo Cuevas.
Directora: Alejandra Martínez de Miguel.
Reparto: Juan Pablo Cuevas, Bárbara Valderrama y Manel Hernández.
Técnica de luces y sonido: Gentzane de Cestafe.
Diseño de luces: David Elcano.
Diseño de escenografía: Carles Farré.